Y sigue ocurriendo.

noviembre 12, 2009

En estos dias he estado escuchando el disco “Distancias Clásico” de Roy Brown y no dejaba de impresionarme la canción “Día Antes”, y luego descubrí que es un poema de Juan Antonio Corretjer. No puedo resistirme a compartirlo.

Y aún sigue ocurriendo, se siguen robando el mundo, las formas y el color.

Día Antes – Juan Antonio Corretjer

Jugábamos a recrear el mundo.
Hacíamos pichinchas, illimanis, aconcaguas,
paranás, moctezumas, incas, caupolicanes.
Juguetes para niños:
cibucos y loarinas,
guilartes, asomantes, maravillas.
Piedras preciosas:
luquillos lapislázulis,
hechizadas pargueras nocturnales,
amonas de esmeralda y oro.
Un vieques nada más,
color de grito.
Un mar: lo hice a solas para ti,
con una barca que fuese una magnolia.
Y muchos peces de colores.
Última hora:
puse en él unas rocas
negras para que se hiciese la espuma.
En el fondo, con hilos de mis venas,
cosí el coral.
Alzaste tú los ojos.
Y en el espacio superior, vacío,
fulgió el azul.

Pero volvió a ocurrir.
Se robaron el mundo, las formas, el color.
Sembraron la moneda.
Rebanaron la tierra.
Partieron el mar.
Hirieron los montes y raptaron las islas.
Paraíso ¡te falta su habitante verdadero!
Para que nazca el que te merece
construiremos ¡oh espanto! la guerra,
haremos ¡oh gloria! el combate.
¡Hijo del fuego y el amor, ¡¡lucha!!
—Tu herencia es el paraíso—.

Hoy no quiero.

junio 29, 2008

“Podrá no haber poetas; pero siempre habrá poesía.”
– Bécquer

Hoy no quiero ser poeta.

Quiero ser una persona normal. Y no puedo.

“Pensar molesta como andar bajo la lluvia
cuando el viento crece y parece que llueve más.

No tengo ambiciones ni deseos.
Ser poeta no es una ambición mía.
Es mi manera de estar solo.”
– F. Pessoa

Borrachera

mayo 8, 2008

[Inspirado parcialmente por una personita :)]

Embriagado en insomnio,
adicto a descubrir mejores cosas
que sueños.

Sobre Musas

abril 25, 2008

Las musas se esconden en el cerebro,
pero aveces se escapan por los oídos
y se enredan en el pelo,
se deslizan por la espalda
y se escapan.

Se escapan a jugar.

Y alguien les da con un dedo,
y salen volando
suben por la espalda,
se vuelven a enredar en el pelo
se meten por los oídos,
y se vuelven a esconder.

Alguien escribe.

Poemas viejos.

abril 13, 2008

Unos poemas viejos, circa 2002 o 2001, da igual. Que mucho tiempo ha pasado.

Cuervos

Los cuervos de la muerte
picotean mi espalda,
mientras mis pulmones suspiran
mariposas atrofiadas.

Lapas chupan la sal de mis lágrimas
muriendo lentamente al quedar secadas por mi ignorancia.

Mi sangre cae sobre la tierra
que aspira mi agonía;
y al caer la lluvia
limpia los residuos de mi vida.

Extrañar

Extrañar es
vivir sin estar,
vivir en una lágrima
la felicidad ausente.

Sonreir a la sombra del árbol seco.

(la carcajada redunda en el alma
como un grito de auxilio
de una persona
atravesada por un cuchillo)

Edición San Valentín

febrero 14, 2008

Tú ni siquiera
mereces un
epigrama.

– Ernesto Cardenal

Viniste a visitarme
en sueños

pero el vacío
que dejaste cuando
te fuiste

fue realidad.

– Ernesto Cardenal

Tomarse con los brazos el uno al otro,
dándose cada uno a los brazos del otro.
Qué diferente sentirte dentro de uno
que sentirse uno solo dentro de uno
es decir, vacío.

¿Será que es soledad tu abrazo
y tus besos sólo sed?

Me parece oírte que de mí no te sacias nunca.
Yo que fui antes buen catador de amarguras.

– Ernesto Cardenal

Nuestros poemas no se pueden
publicar todavía

Circulan de mano en mano
manuscritos

O copiados en mimeografo
pero un día

se olvidará el nombre
del dictador contra quien
fueron escritos,

Y seguirán siendo leídos.

– Ernesto Cardenal

Esta será mi venganza:
Que un dia llegue a tus manos el libro de un poeta
famoso
y leas estas líneas que el autor escribio para tí
y tú no lo sepas.

– Ernesto Cardenal

Si alguien toca un día a tu puerta,
Diciendo que es un emisario mío
No creas, ni aunque sea yo;
Que mi vanidoso orgullo no intentaría
Tocar siquiera la puerta irreal del cielo.
Pero si, naturalmente, y sin oír
A alguien tocar, la puerta fueras a abrir
Y encontraras alguien como a la espera
De tocar, medita un poco.
Ese era Mi emisario y yo y lo que intenta
Mi orgullo que desespera
¡Abre a quién no llama a tu puerta!

– Fernando Pessoa