Borrachera

mayo 8, 2008

[Inspirado parcialmente por una personita :)]

Embriagado en insomnio,
adicto a descubrir mejores cosas
que sueños.

Nos volvemos nómadas.

mayo 5, 2008

Una de las herramientas que permitieron la evolución de las comunidades de una vida nómada a una vida de asentamientos lo fue la agricultura. En Puerto Rico, la agricultura está para todos los efectos olvidada. Esto quiere decir, nuestra sociedad ha de-evolucionado a los tiempos nomádicos.

Nos estamos convirtiendo en nómadas, pero ni siquiera buscamos lo necesario para sobrevivir en nuestro país. Estamos dependiendo de lo que venga de afuera, al precio que quiera el de afuera, y en las cantidades que quiera el de afuera. Estamos permitiendo que lo más básico para nuestra subsistencia sea proporcionado por personas de afuera, porque aquí creemos que podemos comer cemento, medicamentos y silicón. Y para colmo, lo que queda de Gobierno promulga la destrucción y el mal uso de los recursos que nos quedan.

Estamos a la merced de la producción y consumo de alimentos en otros países. Y mientras, tanto la mayoría se preocupa más por el cabrón de Don Omar o por la idiota de Maripily.

Y después nos quejamos de que los precios de los alimentos están altos. ¿Cómo no van a estar altos, si no tenemos ningún control sobre su producción? ¿Cómo nos vamos a quejar sobre cosas como ésta, de las cuales no tenemos ningún control sencillamente porque no nos da la gana de tomar el control de ellas?

NI SIQUIERA PODEMOS PRODUCIR SUFICIENTE MAIZ PARA SOSTENER UNA GRANJA DE POLLOS.

Pero queremos poducirlo para usarlo como fuente de energía.

Que se joda comer, vamos a guiar carros.

A algunos se nos ha referido en alguna ocasión como que “no creemos ni en la luz eléctrica”. Lamento defraudar a todos los que han usado éste refrán en algún momento. He aquí por qué se puede creer con toda seguridad en la luz eléctrica:

Para los mas incrédulos:

Y para los más escépticos de todos:

donde: Q = carga eléctrica; t = tiempo

Ahora me sentaré a esperar a que los que pronuncian ésta frase, me den una demostración sobre lo que ellos creen. Espero con ansias que me demuestren el multímetro, el osciloscopio o la ecuación de Dios.

Salve, ¡oh gran corriente eléctrica!